Oración de las tres de la tarde

LA HORA DE LA MISERICORDIA

jesus y sor

En los Evangelios leemos que Nuestro Señor Jesucristo murió clavado en la cruz a las tres de la tarde (cfr. Mt. 27; Mc. 15; Lc. 23). Entregó su vida al Padre Dios por la salvación del mundo entero y nos amó hasta el extremo.

Dijo el Señor a Santa Faustina: “A las tres, ruega por Mi misericordia, en especial para los pecadores y aunque sólo sea por un brevísimo momento, sumérgete en Mi pasión, especialmente en Mi abandono en el momento de Mi agonía. Esta es la hora de la gran misericordia para el mundo entero. Te permitiré entrar en Mi tristeza mortal. En esta hora nada le será negado al alma que lo pida por los méritos de Mi Pasión” (D. 1320).

“Cuantas veces oigas el reloj dando las tres, sumérgete totalmente en Mi misericordia adorándola y glorificándola; suplica su omnipotencia para el mundo entero y especialmente para los pobres pecadores, ya que en ese momento se abrió de par en par para cada alma (…)” (D. 1572).

Oración:

“Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como una Fuente de Misericordia para nosotros, confío en Ti”.